lunes, 19 de febrero de 2018

#HABLEMOSDELAMUERTEDENUEVO



El hombre, como la hierba son sus días; 
          como la flor del campo, así florece; 
cuando el viento pasa sobre ella, deja de ser, 
          y su lugar ya no la reconoce. 
Más la misericordia del SEÑOR es desde la eternidad hasta la eternidad, para los que le temen, 
         y su justicia para los hijos de los hijos, 

La vida es tan frágil. Somos tan efímeros. Recordémoslo siempre. 

Busquemos a Dios hoy.  Él  da seguridad de esta vida y la que viene a su lado, si crees en Jesús, si buscas al Señor.

Que nada nos nuble la vista, que nada nos haga pensar que somos invencibles, fuertes, poderosos, que tenemos el mundo en nuestras manos. Recordemos que somos niebla, busquemos a Dios, vivamos en integridad al conocer su palabra, reconozcamos nuestros pecados, sembremos para el reino de arriba. No hay nada más valioso que eso. No hay nada que importe más que eso. Sé humilde, reconoce a Dios.

Porque somos polvo y todo lo que ganemos aquí de nada sirve allá. Solo Jesús.

Los poderes y riquezas de este mundo pasarán, pero el que hace la voluntad de Dios jamás. 

No nos gusta hablar de la muerte, pero es saludable hablar de ella y detenernos en este mundo que te alborota cada segundo, con cada nueva actividad social. Con nuevas modas cada vez más egocéntricas y orgullosas, que nos hacen pensar en el yo y no en el nosotros. En el yo y no en los demás.

Hablemos más del pan de vida, actuemos siempre como Él. Busquemos la fuente de agua viva que nunca cesa, para poder derramar en abundancia ese torrente a todo el que nos vea.

Y lo que no entendamos en esta vida, agradezcamos al Señor y confiemos. Recuerda que él es fiel SIEMPRE, tú y yo  no.

La muerte no es sombría y no tiene porqué serlo si te aferras a Jesús. Él YA PAGÓ el precio de la muerte eterna, El lo hizo para que tú vivieras. Cree en eso de corazón y permanece. Persevera en sus palabras. Persevera hasta el fin. La muerte es la puerta de entrada a la verdadera vida, no del infierno, al menos no tiene porqué serlo. Decide y búscalo hoy!






jueves, 21 de diciembre de 2017

Honrando al Maestro, despidiendo el 2017.


"Procuren fortalecer su llamado y elección. Si hacen esto jamás caerán. De esta manera se les abrirá de par en par las puertas del reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo." 2 Pedro 1:10:11

Gracias por este año 2017 Señor,  por sus altas y sus bajas. Si pudiera resumir este año en una palabra creo que sería renuncia. Creo que me estuviste enseñando a renunciar cada día más a mí para ser un poco más como tú. No he ganado la batalla aún este año, pero he podido crecer  y ver tu amor y perdón constante en mi vida, a pesar de mis defectos.

Gracias por mi esposo, Señor, porque no creo que hayas podido darme uno mejor para mí. Porque creo firmemente que al hacer tu voluntad,  bendices y das gozo. Y al verlo en las cosas cotidianas mi corazón no para de saltar y de adorarte, de agradecer por esa bendición, muchas veces  no lo he valorado como debería pero cada vez que me he detenido a pensar en él y en lo que hiciste en su vida mis ojos se llenan de lágrimas, que son de emoción y agradecimiento.

Gracias por sus defectos también, porque me retan cada día. Y porque sé que él cada día hace lo mismo. Porque sé lo complicada y difícil que soy!!  Y que solo tu amor sobrenatural en él puede hacer que me siga amando más y más y no al revés.

Agradezco el lugar donde trabajo y el aprendizaje profundo que me has dado a través de tu palabra. Siento mucho no haber dado el 100% de mí en tantas áreas o haberme desanimado cada semana al ver que no lo estoy logrando como quisiera. Pero me alegra y da esperanza saber que tú mi Dios renuevas tu misericordia cada día y que cada día es una nueva oportunidad para seguir perseverando.

Gracias por todas las personas con las que trabajo, porque aprendo día a día a amarlas más, a soportar sus locuras (porque sé que soportan las mías) y a reírme con ellos. Tú sabes cual es mi anhelo y creo que ellos también. Que te conozcan, amen y busquen con un corazón abierto, que entiendan tus propósitos y tu plan de salvación para ellos. Que sepan que tú y solo tú das un gozo tan profundo que aunque estemos en el valle de sombra de muerte, no hay nada que temer.

Gracias por la familia que me has dado, Señor. Una mamá que te ama a ti más que nada en el mundo, y que su amor hacia ti hace que toda ella sea perfecta. Que su vida refleje más tu amor. Yo soy feliz porque sé que cuando la veas solo habrán abrazos eternos para ella.

Gracias por mi hermano y su familia, por tantas risas y tantas luchas en tu nombre, porque trabajan para el reino de los cielos, porque miran siempre para arriba y porque las luchas que tienen en la tierra son completamente ganadas por tu palabra. Gracias porque son lo que son, porque tú escogiste y tú diste y tú amaste y perdonaste y nos diste tanto.

Gracias por las amigas que son como hermanas, porque cada vez que las veo me dan una palabras de aliento que viene de lo alto. Que me aconsejan palabras de vida y me ayudan a seguir e con tanta esperanza....porque sus luchas son las mías en oración y sus victorias son las mías en agradecimiento 

Sé que mucha gente piensa que amigas hay contadas con las manos, pero lo cierto es que me diste un buen número de ellas y cada una es increíble. 

Y sobre todas las cosas, gracias por mi papá. Porque aunque hubo muchos momentos difíciles y  tantas cosas que decir, yo confío en tu amor y tu perdón. Porque lo quiero con toda el alma, porque es el padre que me diste y todos tenemos tanto que aprender.

La verdad es que me has retado a renunciar para poder ver tu gloria en mí, y me ha costado. Empecé el año muy bien y recuerdo meses hermosos pero en la mitad de camino siento que me desanimé. 

Pero lo importante es perseverar. Creo que esa es la lección del 2017, no importa cuántas veces caes, sigue perseverando en Dios. No dejes de buscarlo y refugiarte en Sus palabras, que te retan que te animan a seguir madurando. Que te dan consuelo.

Dios, mis prioridades tienen que seguir cambiando, mi amor a ti tiene que seguir perfeccionándose y mi corazón someterse más y más a tus anhelos.

Gracias por mi país, Señor, tanto por hacer, tanto por orar.

Gracias por lo malo del año y por lo bueno que eres en medio de lo malo.

La luz vino a este mundo y alumbró todo mi alrededor. 

Sigues alumbrando cada área de mi vida... Anhelo  poder alumbrar  (aunque sea un poco) alguna vida también.

Te amo, te  honro, te reconozco como Señor de mi vida y sé que cuando te vea, solo caeré de rodillas ante ti muy emocionada, porque eres el Rey. (Y si quieres puedes abrazarme fuerte también).

TE AMO!!! 

viernes, 31 de marzo de 2017

Seguro de vida, después de la muerte


Hablar de la muerte no es un tema popular en esta generación, de hecho la mayoría de personas piensan en vivir lo más pleno y feliz posible sin tener que pensar en el inevitable desenlace. 
Hoy en día vivir el presente y disfrutarlo es lo que importa y lo demás que venga cuando tenga que venir. 

Es tentador pensar así y vivir sin prever el futuro, porque en realidad no lo podemos controlar.
Sin embargo esa filosofía se vuelve un poco falsa cuando te das cuenta que tienes seguro de vida, de carro, de colegio, de salud. Tampoco es viable en cuanto a la jubilación o cuando se trata de planificar en el trabajo y llegar a la meta. La verdad es que a pesar de que queramos no pensar en el futuro, sabemos que es responsabilidad nuestra prever y planificar a corto y largo plazo, por si las dudas.

De la misma manera te aconsejo que te detengas un segundo y te pongas a pensar en lo que podría pasar después de tu muerte. Muchos piensan que dormiremos plácidamente por la eternidad, otros simplemente que dejaremos de existir, otros creen en el cielo y el infierno, y hasta a veces en el purgatorio. La verdad es que hay personas que no les importa tanto dónde van a ir, porque lo que importa es disfrutar el presente y lo que venga ya se verá.

Sin embargo, te aconsejo que analices TODAS las opciones, porque en caso que haya vida después de la muerte quiere decir que existe un Dios y una eternidad.

¿Qué dijo Jesús?

Jesús habló muchas veces de la existencia del reino de Dios. Habló de vida después de la muerte y de la existencia del cielo y el infierno.
La verdad es que el Jesús de la biblia dejó bien claro que no puedes entrar al cielo si no creías en El. Y que no importa cuán bueno te creas, cuántas buenas acciones hagas, nada es suficiente más que creer y RENDIRSE a El.

Si tú eres creyente (Católico, Protestante, etc) tienes que saber que Jesús dijo que NO entrarás en el reino de Dios por tus buenas obras, sino a través de Jesús. Las obras vienen después y son resultado del amor que tienes por Dios y por los demás, NO es la razón por la que te vas al cielo, sino la respuesta del amor de Dios.

Así que  NO vas al cielo por “bueno” sino por ser “justificado en Jesús”. Si no hemos rendido nuestras vidas a Jesús, entonces a donde nos vamos después de morir?

La Biblia dice que si no hemos creído y rendido nuestras vidas a Jesús, nos vamos al infierno. Y bíblicamente es un lugar de sufrimiento terrible, y es eterno. (sorry, pero eso dice)

¿Cómo un Dios tan bondadoso y bueno puede mandar gente al infierno por siempre?
Porque ese  Dios bondadoso y bueno YA PAGÓ por todos los pecados en una cruz, de hecho él ya hizo todo para que NO VAYAS al infierno. El vino a SALVAR al mundo, no a condenarlo.  El problema es que POCOS creen en Jesús, en lo que hizo,  en lo que dijo. No creen que sea verdad. El problema es que MUCHOS incluso se burlan y hacen chistes fuertes sobre él, el problema es que el corazón del hombre NO QUIERE RENDIRSE, no cree que necesita, quiere hacerlo a su manera y no aceptan lo que hizo Dios. 

¿Es justificable no creer en Dios por culpa de las religiones? No. Porque está en uno detenerse y averiguar de él, está en uno buscarlo y preguntarle, está en uno acercarse a Él.  Él está al tanto de las personas que quieren y tienen necesidad de conocerlo y de hecho hay mucha gente que ama a Jesús y sus enseñanzas y nos pueden ayudar en el camino, aunque confieso que hoy en día hay MUCHAS DISQUE IGLESIAS  falsas.

Pero también hay mucha gente que nos habla de Jesús todo el tiempo, y a veces no queremos escuchar, nos molesta  hablar de Dios, porque significaría hablar de religión y debatir y entrar en temas polémicos. Y eso genera discusión y tensión. Pero no es así, solo te estoy hablando de lo que Jesús hizo y lo que eso significó.

No te digo que creas, SOLO te pido que te detengas a analizar qué pasará contigo después de la muerte. Si esto no es real y tú solo dejas de existir. PUNTO PARA TI! Tenías razón! Pero eso ya no te lo podré decir porque no existes. PERO! Si yo tuviera razón y Jesús era VERDAD. No digas que no te lo dije, no digas que no te advertí.


El sabio piensa en la muerte, pero el falto de entendimiento sólo piensa en pasarla bien. Eclesiastés 7:2-4

viernes, 6 de mayo de 2016

Detectando la enfermedad, recibiendo la cura.

Conocemos a muchas personas en nuestro recorrido en esta vida. Todas ellas tienen cosas increíbles de las cuales podemos aprender! Hay gente tan capaz, inteligente, noble, dispuestos a ayudar.  

Cada vez que conozco a alguna persona nueva tengo un poco de miedo al principio,  no sé porqué, pero cuando ese miedo es superado y  traspaso esa barrera veo tantas cosas admirables en ellas! que mientras me habla digo en mi mente: Wow que linda es, que tal personalidad, qué estilo, qué considerado, que divertido, que sencilla.

Estoy segura que la gente que te rodea tienen virtudes muy valoradas por ti. Tu familia, tus amigos, tu pareja. Pero también sé que todas esas personas tienen defectos y errores, como yo.

Mientas más vamos conociéndolas, vamos descubriendo sus debilidades, sus problemas, sus defectos. A veces te fallan taaaanto pero taaaanto que ya no quieres seguir parando con  ella. Te mintió, te dijo algo de manera despectiva, habló mal de ti a tus espaldas, no cumplió con lo que te prometió, siempre te hace esperar mil horas, se queja de la vida, tiene mucho miedo, es irresponsable, es demasiado peleona, es rara, en fin, miles de cosas  salen a la luz.

Lo que tendemos a hacer es a alejarnos y renegar de ellas.  Decimos "no me rodearé de personas negativas en mi vida” “no quiero personas hipócritas a mi lado” “¿Por qué hay gente tan mala onda?” y muchas frases más que las pensamos y aveces hasta las ponemos en facebook, o las decimos a nuestros amigos.

Pero cuando me veo a mí y empiezo a contar mis defectos, a veces me digo “oye, yo también he  chismeado y le he fallado a alguien, yo también hice esperar mil horas y no cumplí con lo que prometí, también he mentido y gritado a otra persona. Yo también soy aquella que falló.  

Creo que debemos vernos a nosotros mismos y juzgarnos con la luz de la verdad, antes de hablar o juzgar a los demás por lo que hicieron. Todos debemos reconocer en nuestra mente y corazón todo lo que hemos hecho o estamos haciendo mal. Porque así al detectar la enfermedad, podemos buscar la cura.

No se trata de sentirnos culpables todo el tiempo, sino todo lo contrario, se trata de enfocarnos en la maldad que tenemos dentro para que podamos sanar. Porque tenemos que aceptarlo, somos humanos y dentro de nosotros hay maldad.

Si no vas al doctor y no te dice lo que tienes, tal vez nunca te des cuenta que por dentro estás muriendo.

El punto es que antes de ver todo lo buena gente que somos nosotros y todo lo  mala onda que es  otra persona, veamos todo lo malo que podemos ser, todos los daños que hemos hecho o estamos haciendo! No cubrirlos, no dejarlos pasar, no decir “Bueno soy así y nadie me va a cambiar” sino detectarlos y alarmarnos.

Lo que tendemos a hacer es enfocarnos en lo bueno y minimizamos lo malo, entonces creemos que nuestras buenas acciones han borrado lo demás. He mentido a mi esposa pero también ayudé a una amiga, entonces todo bien. Le grité cosas horribles a un taxista pero he dado mucho a la gente que más lo necesitaba.  Justificamos lo malo con lo que hacemos bien y así seguimos ignorando la enfermedad. Tengo cáncer pero hoy me siento bien, entonces no me voy a morir. He robado pero el juez también debe saber que amo a mi madre y le doy plata todos los días, seguro me perdonará. ¿En serio?

El detectar la enfermedad es para buscar la cura y  sanarla, no para que muramos en ella.

El detectar lo malo en nosotros  es para restauración, no para condenación ni culpabilidad.

Cuando reconocemos que hay algo malo o que no estamos haciendo las cosas bien, hay un sentimiento de querer mejorar, de querer pedir ayuda y ¿sabes? Ese es el primer paso para conocer a Dios.

Jesús dijo que no ha venido para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvado por él. También dijo que ha venido para los enfermos, no para los que se creen sanos. Y  todos necesitamos ir al doctor algún día. ¿no?

Sus palabras se enfocaban en demostrar a las personas su maldad no para bajonearlas, sino para que se detengan a pensar… Oye, realmente necesito ayuda.

Juan el bautista, hablaba super fuerte a la gente, pero era para que la gente se detuviera a verse a sí mismo… “¿En verdad estoy haciendo mal?”

Los síntomas de una enfermedad son buenos de alguna manera porque te hacen reconocer que te tienes que curar.

La verdad es que no queremos que la gente nos diga qué estamos haciendo mal porque nos sentimos juzgados, además, ellos también tienen errores! Lo cierto es que estamos hartos de la culpa y la religión.

La religiosidad se  ha enfocado en mostrarnos tanto la enfermedad, pero ha escondido  la cura! Nos han dicho que tenemos que hacer mil confesiones, darnos de latigazos, exorcizarnos, rezar mil horas interminables para estar bien, ha llegado a extremos tan terribles que solo demuestra cuánta maldad hay en los hombres (es naturaleza humana)…

Cuando lo cierto es que Jesús ya hizo todo por ti, solo tienes que creerle y seguirle a él. 

El te perdona, te libera de toda culpa, el te va limpiando paso a paso, el te va mostrando el camino…Eso no es religión, es una relación.

Dios quiere que sepamos que tenemos maldad dentro para sanarnos, no para condenarnos.  Cuando reconoces tus errores y te acercas a Él hay alivio, hay sanidad, hay esperanza. Dios no quiere sacrificios religiosos (no comer, rezar, caminar, ir a misa, cumplir con todo) quiere una relación contigo, te quiere a ti! Él es el doctor que tiene la cura para la maldad de este mundo… Pero no empieza por el ladrón o por el mentiroso, empieza por ti y por mí… 

Jesús vino para que sepas que él puede limpiarte, de hecho lo hizo en esa cruz.  Déjalo que él te renueve,  el cambio que habrá en ti será de adentro para afuera, desde el interior de tu corazón, un corazón renovado, transformado, luego vas a ser reflejo de su amor, porque no dejarás de amarlo y aprenderás a amar a los demás! …. 

Es un proceso que puede ser duro muchas veces porque también  está limándote, porque está haciendo de ti una nueva persona.

Por favor, deja de pensar en una religión, piensa solo en la persona de Jesús, conoce su vida y lo que hizo en ella (está en los evangelios), conoce sus palabras,  sus discursos, léelos y verás que nada tiene que ver con religión. Verás que sus parámetros de amor y bondad son tan altos, que no podemos cumplirlos, por eso lo necesitamos a Él. Cuando lo conoces y lees de él te darás cuenta que Su amor es tan, pero tan grande que rebasa todo entendimiento, que te abruma.

La enfermedad la tenemos todos y eso es innegable, no nos mintamos a nosotros mismos creyendo que todo anda bien… pero la cura es Jesús. Recíbela y aunque el proceso de sanación es largo… vale la pena!



viernes, 16 de octubre de 2015

CREO EN UNA PERSONA, NO EN UNA RELIGIÓN.

No sé por dónde empezar. Quizás debería decir que no soy una persona religiosa, pero que amo a Jesús con toda mi mente y  corazón. 

Sí, has escuchado bien, a Jesús de Nazareth el hijo de Dios. El que vino a este mundo a morir por nosotros, el que nació hace más de 2000 años.

No sé si lo entiendas pero amo a la persona de Jesús y sus palabras escritas en la Biblia, cada parábola, cada gesto, cada milagro. Las amo y las quiero apropiar a mi vida.

De hecho una vez que lees de él y lo conoces tu vida nunca más vuelve a ser la misma, tengas la edad que tengas y creas en lo que creas. Te cambia, te toca, te raya,  te da esperanza en este mundo y te hace estar tranquila con respecto a la  muerte. Te hace sonreír cuando todo está perdido, te da gozo en medio de miles y miles de complicaciones, e incluso cuando alguien muere, la tristeza se convierte en consuelo y esperanza.

No hablo de religión, hablo de seguir y creer en UNA persona, de buscar más sobre su vida, creer en sus palabras y  entender lo que quiso decir. Porque cuando lo conoces sabes que te quiere a ti. Y que no está para nada muerto. Sus palabras viven, transforma vidas. Lo ha hecho por siglos.

Te das cuenta que no fue un profeta,  líder, revolucionario ni guía espiritual. Simplemente es  lo que siempre dijo ser: El hijo de Dios.

Y lamentablemente, al conocer más de él comienzas a entender que ni una sola religión es suficiente para salvar vidas. Él mismo lo dijo. El mismo condenó el poner cargas a las personas. Y no puedo callar ni negar que la religión te carga y muchas veces atemoriza,  nos hace creer que estamos por buen camino cuando hacemos cosas buenas y  que las buenas obras resolverán todo. Eso es una gran mentira.

La religión te da sentimientos de culpa porque no hiciste lo suficiente, porque, como lo dije antes,  hacer cosas buenas nunca es suficiente. Te atemorizan las palabras infierno y pecador hasta el punto en que las evades y dejas de creer en “esas cosas” porque crees que es mejor un mundo donde cada uno haga lo que quiera.

Pero con Jesús no hay temor a esas palabras, ni siquiera te resultan incómodas. De hecho Jesús vino al mundo para que seas libre, para que te rías de ellas. Y para que sepas que, en Él efectivamente hay vida después de la muerte y hay vida en abundancia.

Cuando des tu último suspiro, tu corazón pare de latir y te vayas del cuerpo, no estarás durmiendo eternamente, no descansarás en paz ni simplemente dejarás de existir. Querido amigo, tú seguirás viviendo, la gente pensará que estás durmiendo mientras tú, estás completamente despierto, lejos de este mundo, lejos de tu cuerpo  pero muy cerca a lo desconocido.  Con miedo sino sabes lo que se viene, con esperanza si sabes que Jesús vino exactamente para que tú estés tranquilo en ese momento: Tu nueva vida después de la muerte.

Por eso es tan importante hablar de la persona de Jesús. No para decirte que hagas tal y cual cosa “religiosamente” en esta vida porque si no te irás al infierno. No para condenar al mundo, sino para que sea salvada por la PERSONA de Jesús.  

Él ha venido para que tengas vida en abundancia, para que seas libre.  Él ha venido simplemente para salvarte de la muerte eterna y para permitirte vivir una experiencia inolvidable a Su lado. Que el día de tu muerte sea un día de alegría y tranquilidad para ti. Para que no tengas miedo a lo desconocido porque con Él en tu vida no hay nada que temer. Para que después  no  digas “por qué no le creí” “me dijeron sobre esto y yo ni caso”.

Amigos se los estoy diciendo, no tienes que ser una intelectual para entender lo que Jesús dice al respecto. Jesús es el acceso para la vida después de la muerte. Lo dijo él mismo, por eso murió, por decir que tenía autoridad para dar y quitar la vida, que era Hijo del Dios viviente.

Si un astronauta viaja al espacio y tiene su traje bien puesto está tranquilo porque está protegido. No hay nada que temer allá arriba, solo disfrutará de la experiencia; Pero si alguien se va al espacio sin el traje simplemente la experiencia es intolerable y mortal.

Si vas a otro país necesitas DNI un pasaporte, una visa, te informas sobre los requisitos y  solo entras si estás registrado, sino lo tienes estás fuera.

Jesús es ese traje espacial, es ese pasaporte a tu nueva casa. Míralo de este lado: Jesús es la entrada a la mejor experiencia de tu vida! Te lo pido, lee sobre él en la Biblia, lee lo que dijo y búscalo a Él. No te pido que cambies de religión o dejes de creer y hacer lo que creías. Solo búscalo y lee sus palabras.

Intenta orar por un minuto en tu cuarto aunque no creas. Hazlo por mí, hazlo por curiosidad, o por si las dudas. Hazlo y pregúntate “¿Es esto real?” ¿Es Jesús el camino al cielo?  No importa que no creas en el cielo, ni en el infierno, ni siquiera en Dios. Tú pregunta nada más. Hazlo de corazón. Has tenido miles de experiencias en tu vida que han sido una locura, haz una locura más. Cuestiónale, pregúntale, lee sobre él. 

Sé que tal vez piensas: “Esto no lo necesito, yo estoy muy bien así”. No te digo que cambies tu vida para buscarlo, te digo que lo busques y lo conozcas para que tu futuro cambie.

Él ya hizo la chamba en esa horrible cruz. Murió por ti y resucitó para que sepas que Él es el CAMINO, la VERDAD, la VIDA.

Jesús no cambiará tu economía, no resolverá tus problemas, no parará tu sufrimiento, que no te metan letra al respecto, él no vino al mundo a hacerte feliz. Vino para  dar vida después de la muerte y para sanar tus heridas más profundas. Él proporciona  las herramientas necesarias a los hombres para vivir esta vida con paz en MEDIO DE CUALQUIER CIRCUNSTANCIA, la más favorable como la más terrible; Además, te ayuda a vivir pensando en los demás, buscando sanar espiritualmente a otras personas, como Él lo hará contigo. De eso se trata el evangelio. 

Tú no tienes que hacer nada más que aceptarlo a Él, A la persona de Jesús no a la religión.

La salvación es por fe en Jesús, no por hacer buenas acciones, no por ir a la iglesia todos los domingos, no por orar todos los días o por ser buena persona. Eso es consecuencia dé...no la condición para...


Dale el beneficio de la duda y te sorprenderás.

viernes, 27 de julio de 2012

Amores que no son amores



Hay amores desesperados, suicidas, psicópatas. Amores obsesivos, indiscriminados, que van y vienen, pero siempre atados. Amores que no controlas, que te destruyen toda, hasta la vida misma. Son ilusos e incandescentes, soberbios, fuera de serie.

He visto amores raros, pero amor al fin y al cabo; insólitos, inesperados, dolorosos, aterrados.

He tenido amores que no son amores, amores que son ilusiones que nunca se concretaron, amores fríos, amores parcos. Amores intensos, como cuando subes a un globo aerostático. Otros que exprimen y socorren, que dependes y te hunden, que soportas y los botas. Amores en solitarios.

He jugado a los amores, como si tirara a los dados. Algunos sin rencores, otros causaron daños. Nunca fueron en vano, pero son amores desterrados. Y que si alguien preguntara, ¿tuviste alguno de estos amores?, diría que jamás los tuve, aunque estén en mi memoria, por algún rincón vagando. Cada vez que los encuentro saco sin dudar un taladro. Y lo elimino de mi memoria.

Amores escurridizos, que regresan y te esclavizan, que tu memoria no los olvida. (Aunque hayas utilizado el taladro). Amores que son emociones, subes y bajas como un tobogán, tiemblas por dentro,  tiemblas por fuera. Sí, también hay amores temblores.

Amores de cartón. Teatro de corazones, el telón se cierra, pero el público sigue aplaudiendo, comentando, señalando y murmurando. Esos amores son de novela, pero no son amores. Es pura actuación.

Hay amores que parecen para siempre, pero llegan (como siempre) al terminal. Esperan el barco para irse a otro muelle y luego voltean, y mirando te sonríen. ¿Qué esperabas baby? Esto tiene que terminar. Sí, amores desordenados, pasiones sin explicaciones, solo fuego en aquellos fogones. Playa, campo, desierto, corral.

He vivido amores sorpresa, que no entiendes ni siquiera porqué son amores. Pero que poco a poco descubres la razón. Amores que vomito, que exprimo, que advierto. Amores cárcel, amores alto voltaje. Sin sentido, sin explicación. Pero hay amores que no tienen equipaje, que se quedan aunque no los veas, que permaneces con ellos, quietos, apacibles, calmados, por dentro temibles. Imponentes, descuartizados, luego sanados. Esos amores valen la pena. Te llegas a sentir plena. El amor como pura bondad.

Otros no son recomendables. Amores locos de remate! Sin fronteras, solo vuelas y vuelas. Hasta el cielo. Como cuando estás en un globo aerostático. (He aquí la sensación). Pero el globo se revienta y tú cayendo en pleno cielo, con el aire en tu contra dices ¡basta! ¿Quién me mandó a volar? Y caes fuerte, muy fuerte. Amores vendados, amores que no sanan, que te hacen heridas, que te destruyen, hasta que alguien te vuelve a enamorar. Amores de verano.

Pero hay un amor exclusivo. que es un regalo. un privilegio. Obtenerlo es un milagro. 

Es ese amor eterno, del cual nos estábamos olvidando. El que se queda contigo, en tu cuerpo, en tu mente, para siempre. Amor inexplicable, renovador, imposible. Es uno que aquí no hay, que es sobrenatural. Pero ese amor no tiene nada que ver con amores. Es otra clase, otro tipo de amor. Que casi nadie lo tiene, son pocos los que lo encuentran y se aferran a él. ¿Quién no quiere un amor eterno? No todos. Algunos lo desperdician, lo botan y acuden a los amores. Esos amores que nada te llenan. Que nada aportan. (Los anteriores).

Este amor produce paciencia, gozo, paz, bondad y todo tipo de valor. Yo he decidido, después de ver tantos amores, inclinarme por este sobrenatural. Profundo y perfecto amor. El Tuyo claro. El que nada quiere y todo da. El que siempre te llenará. Amor puro y santo. Amor que viene de lo alto. Amor de Cristo, celestial.



miércoles, 30 de mayo de 2012

y si...

Sabes que la monotonía me alejaba de Ti, trato de cercar la casa
Para no volar lejos ni dejarte.
Quiero amarte mucho más…quiero demostrarte que te amo.
Decirlo y hacerlo siempre
Pero me cuesta.
Lo sabes.
Tu amor tierno y perfecto es demasiado brillante para mi cruda vida.
Mi alma desfallece, llena de ideales y sueños rotos.
Parecen tan lejanos al verme al espejo.
Pero de pronto te veo nuevamente, desde lejos.
Tú me viste primero y quieres que regrese a ti, con amor me miraste
Con mucha compasión y también con mucho dolor.
Porque estoy fallando.
Porque aunque lo intento caigo de nuevo.
Ser tuya no es tan sencillo.
Tengo que luchar
Pero tú me das las fuerzas que yo necesito para seguir.
Aunque a veces me quiera rendir y alejarme, simplemente quitarme este sello que me hace tuya.
Pero es imposible porque por más ganas que tenga.
Por más que quiera dejarte y correr hacia otra vida.
Tú eres el aire que respiro.
Tú eres mi razón de vivir.