Las decisiones de hoy son más difíciles.
No tengo idea de qué hacer ahora, estoy confundida.
Saben, se siente extraño decir “confundida” porque nunca lo he estado.
Pero ahora cada vez que pienso en lo que soy me pregunto si realmente era aquí a donde quería llegar. Tengo 23, seguiré recorriendo el camino claro, pero no se exactamente cómo voy. Leo y medito un rato sobre esto y me pongo más nerviosa.
Porque las respuestas que solía escuchar no me satisfacen más, porque las experiencias de mis amigos y familiares solo alimentan mis ganas de yo también querer equivocarme y experimentar.
Es que poniéndome a pensar siempre he sido correcta en todo. Desde mi adolescencia he hecho lo que social y moralmente es “correcto” y yo he estado 100% convencida de que ese camino es el mejor. Pero ahora es más difícil, ahora todo está nublado y siento que no puedo distinguirlo bien.
Y empiezo a cuestionar.
Pero cada vez que cuestiono regreso a lo mismo. No encuentro nada bueno en cuestionar lo que creo ni en mis desiciones. Aunque me parece muy válido y saludable cuestionar, llego a conclusiones posibles pero peligrosas, siempre terminando mal o recordando las experiencias pasadas. Y empiezo a gruñir de impotencia, porque me muero de ganas de equivocarme, pero luego me doy cuenta que terminaré muy mal, claro siempre está la posibilidad de ponerme nuevamente de pie y continuar, pero es que me parece ridículo dar ese paso, poner mi pie en la mina si ya sé cual es el final. (O los posibles finales), ¿saben? La verdad te hace libre, pero también te da una gran responsabilidad, mientras más sabes más responsable eres de lo que harás con ese conocimiento.
Me pongo a pensar la cantidad de veces que he tenido la oportunidad de decidir tantas cosas, decir sí a todo lo que se me venga adelante, de confiar en el brother de la esquina solo porque era “cool” de irme a lugares donde no “debería” haber ido y de decir cosas que para todos es normal y hasta divertido (sí, conversaciones que te incluyen dentro de un círculo social muy chévere) pero no pues, porque simplemente no creo en eso. Yo no me creo el cuento de esta sociedad: vive tu vida, has lo que te de la gana, ten sexo con quien quieras en el momento que quieras, prueba de todo y luego comprométete, luego arregla todo eso que hiciste en la juventud y ya cuando tengas 30 y tantos te estableces, pero una vez conocido todo, todito, ya no tienes nada que perder. Me pregunto, ¿tengo que probar drogas para saber que me puede hacer daño? ¿Tengo que tener sexo con más de una persona para sentir diferentes sensaciones y así elegir? Y qué si ya encontré el amor de mi vida ¿Tengo que dejarlo solo porque debo probar otras cosas? O peor aún, estar a escondidas con otras personas, sin que él lo sepa, talvez solo filtrear por internet, o dejar que mi novio vea porno porque así es la sociedad.
¿Qué tan importante es probar otras razas, personalidades, tamaños, formas o colores? ¿Y qué si no?, variedad habrá de todas maneras y siempre mejores personas que uno, si te pasas la vida experimentando, talvez sea demasiado tarde para darte cuenta que esa persona que realmente tenías a tu lado ya no está, que esa vida tranquila y llena de paz que tenías se disolvió en el momento que te viste enredada en tus propias pasiones y deseos egoístas de querer divertirte, un momento de placer por una vida llena de paz junto a tus seres queridos ( aun mas plena y tb divertida).
Muchos llaman a esto una “doble moral” la sociedad cucufata que no quiere aceptar que en el fondo se mueren de ganas por hacer cosas que no son “políticamente” correctas, dicen que está mal hablar de sexo pero ellos lo tienen de forma deliberada, en secreto, claro. Dicen que no hablemos lisuras delante de nuestros hijos, pero las hablan en las reuniones para adultos (y en doble sentido es mucho mejor) dicen que las drogas son malas y dañinas pero la marihuana siempre es buena sobretodo en una fiesta de lujo (“no hace tanto mal, es más, activa tu mente y es menos dañino que el cigarro, y encima es ilegal?”). La solución que la mayoría están viendo a esto es eliminar la conciencia de sus vidas y dejar que la culpa se vaya por el inodoro, esa culpa que se le hecha casi siempre a la presión social o a la religión (que curiosamente fue creada por el hombre,no de la nada, para aquietar su conciencia, con la intención de ser buenas personas y no dar rienda suelta a esas pasiones, claro está que no fue una gran idea) ), pero todos sabemos en el fondo que el problema no viene de afuera, no de las formas, de las clases de normas, culturas o sociedades, sino de adentro, de la especie humana, del corazón.
Es cierto que hay gente hipócrita, que aparenta una imagen ante los demás, pero en secreto idean planes, engañan a otros y hacen cosas “turbias” a escondidas. Sí pues, hay gente hipócrita, pero ¿Eso justifica que entonces hagamos y digamos lo que queramos siempre sin medir consecuencias, porque sino somos unos hipócritas? ¿Acaso eso que estamos pensando o queriendo hacer, no está mal? ¿No estamos justificando nuestra forma de pensar o actuar simplemente porque queremos hacerlo sin que nadie nos juzgue? Pero habrá gente que juzgue, siempre lo habrá (porque lo que hacemos está mal). Y esa gente talvez también haga lo que hiciste tú (pero a escondidas) diga o piense lo que dijiste y pensaste tú (pero a escondidas) porque tiene esos deseos enormes de ser reconocidos como “buenas personas” ante su familia, ante los demás.
Hay un mínimo (poquísimos, pero existen y conozco algunos) de personas que en verdad tienen las mejores intenciones de ser trasparentes y no dejarse llevar por la sociedad. Que en verdad sienten todos estos deseos propios del hombre por dentro pero se rehúsan a dejarse dominar por ellos. No lo hacen por la sociedad moralista o por alguna imposición religiosa, sino por propia decisión, porque nuestra propia conciencia nos dice lo que es bueno y lo que no, hasta dónde llegar y hasta qué punto dejarlo. Gente que no quieren dejarse llevar por el sexo deliberado, la marihuana, el cigarro o el alcohol desenfrenadamente, sino que prefieren tener dominio propio y decidir decir no. Tener los límites claros y bien marcados, que no sólo piensan en su satisfacción a la hora de tomar una decisión, sino que piensan también en los demás, (o por lo menos en esa persona que pueden dañar). Es difícil, claro, es la decisión mas tranca, es casi imposible, pero no es imposible si crees realmente que una fuerza sobrenatural puede ayudarte a vivir de forma sobrenatural.
La decisión siempre estará en tus manos, uno tiene la libertad de hacer, pensar y decir lo que quiere en el momento que quiere y a la hora que quiere. Siempre y cuando no dañen a los demás ¿no? Bueno, me pregunto cómo se sentiría tu pareja si te ve con esa chica voluptuosa en el burdel, cómo se sentiría tu enamorado si te ve coqueteando en la oficina con él. ¿Te gustaría que lo haga él también? ¿Cómo se sentiría tu hija si te viera drogándose en el baño? (tal vez la invitarías a probarlas, ¿no?) ¿Cómo se sentiría tu hijo al ver que la plata que traes a tu casa es plata sucia por negocios turbios? La imagen se desdibuja. Y sí somos humanos y claro que vamos a fallar. Pero el punto es decir, “sí, fallé, miro atrás y ya no lo quiero volver a hacer” y no decir “bueno pues, me doy cuenta que es propio de mí, que todo el mundo lo hace, porqué no dejarme llevar y probar”.
No todos los hombres son iguales, no todas las mujeres somos iguales. Tenemos sueños, deseos y claro, queremos encontrar la felicidad. Pero no busques ni decidas en el camino fácil, empieza a mirar un poco más allá de lo que la sociedad te dice. Más allá de la belleza, el éxito profesional, la moda, la plata o la diversión, miremos más allá. No sigas llenando ese vacío con cosas placenteras pero momentáneas, que al final te prometen mucho pero te terminan hundiendo lenta, pausada y sutilmente, ni siquiera lo notas. No te dejes llevar tan fácilmente, dale chance a esas decisiones que crees que son "extrañas" de "lornas" del menos cool.
Y si eres un poco más abierto, empieza a pensar que derrepente, en el fondo de todo esto, el problema es que hemos dejado a Dios. Es que todos dicen que Él no existe o que simplemente no le interesamos. Es malo y permite terremotos, nos castiga, permite la muerte, las injusticias, las violaciones y la pobreza, a él no le interesamos. ¿Porqué permite el mal?
Dejemos de culpar a Dios por las desgracias que el hombre ha hecho, dejemos de pensar que el hombre es la creación máxima. Creo que justamente es por creer en que somos únicos y lo máximo, por descartar a Dios y sus anhelos de nuestras vidas, nos ocurrió y sigue ocurriendo esto. Es por hacer lo que nuestros deseos más bajos nos dictan, que hay tanto caos y maldad. Dios lo permite, porsupuesto, porque nosotros le hemos dicho "no hagas nada, tú no existes, déjanos todo a nosotros, eres solo una invención", y así empezamos a hacer las cosas, prefiriendo tener más dinero sin importar el otro, comenzando con la explotación, o teniendo sexo con la de al lado, pero teniendo a "la firme" en nuestra propia casa, hay miles de ejemplos que hace que el mundo se mueva de esta manera, que gire sin encontrar una verdadera solución. La solución no es dejar que todo fluya, es seguir luchando contra estos deseos y sentimientos en nuestro interior, seguir buscando el bien en todas sus dimensiones. Pero soy consciente que solos no es la voz, necesitamos a Dios. Su poder es sobrenatural, y ya muchos han elegido creerle y acercarse, aceptar sus límites para nuestras vidas y han descubierto el verdadero significado y sentido a la vida, mas allá de lo que se podían imaginar. Más allá de lo que me puedo imaginar. Wow, en serio todo se está aclarando.
Pero no es el camino fácil, es el más tranca. Tenemos que decidir. Como todo en esta vida.
Leyendo cómo empecé este post, me doy cuenta que las dudas se me va desvaneciendo poco a poco. Que tengo conflictos internos, deseos de revelarme, de hacer lo opuesto a lo bueno. He visto todo de forma horizontal, pero ahora alzo mi rostro y veo en forma vertical la vida, de aquí la tierra hacia arriba, y me convenzo cada día más, que no vale la pena alejarse de El.
Pero en fin, son simples y decisiones de cada uno.
http://www.youtube.com/watch?v=ykOAOOJY3Mw